enano

Volviendo a rozar a Wacom

Mientras vuelvo a la vida normal, he ido retomando paulatinamente los terapéuticos dibujos rápidos. Así que he vuelvo a sobetear la Wacom y a dejarme llevar. Además, he podido volver a usar Alchemy, un viejo software de dibujo muy simple y molón que me había dejado de funcionar tontamente. Os dejo con algunos dibujos rápidos con cero pretensiones:

“Random Dwarf”

“The Forest Waits”

“City Demon”

“The Ethereal”

“Old Dwarf Warrior”

“Old Dwarf Warrior”

No debe existir ser viviente, fantástico o real, más de vuelta de todo que un viejo guerrero enano colmado por su corona de rastas.

Por esa gruesa piel de cuero ni la barba puede abrirse paso más allá de las zonas conquistadas por el pelaje desde hace eones y sobre la que el filo de las armas enemigas resbala torpemente.

Mirada húmeda, siempre acechante, calmada pero tan densa que asusta. Como si estuviera a punto de empalarte con su nariz de pimiento. Y ese ceño fruncido… tan fruncido que seguramente ni recuerde cómo activar el resorte nervioso que ha de levantar esa amalgama de carne cabreada que pesa sobre su narizón.

Viejos guerreros enanos… ¡si hasta cagan cepas para la hoguera que tardan días en consumirse!